Problemas con Windows 10

Por Mariano Pulgar

Muchos pensarán, qué se puede decir sobre Windows 10 que nadie haya dicho ya?

Es cierto que hay cientos, por no decir, miles de artículos sobre el último sistema operativo de Microsoft.

Todos hablan normalmente de lo bonito y rápido que es, que volvió el menú de inicio combinando el tradicional menú de inicio combinado con las “baldosas” de Windows 8/8.1, pero no muchos artículos hablan de los problemas de rendimiento de Windows 10 y cómo solucionarlos.

Aclaro antes que nada que la experiencia de actualización la realicé sobre un equipo de alta gama, una HP Envy 17 con un procesador i7-4700 de 4ta generación, 16GB de RAM DDR3 y una memoria dedicada de video nVidia GForce 740M de 2GB.

Con esas especificaciones ni bien instalé Windows 10 esperaba que literalmente volara, que la computadora empezara a levitar encima del escritorio. Enorme fue mi decepción cuando no lo hizo.

De hecho, la computadora tría preinstalado Windows 8 que yo diligentemente había actualizado a Windows 8.1. La performance era similar. Una babosa en toda regla.

Demoraba en iniciar, en apagarse, en cargar los íconos de la barra de inicio. Pensé en llevarla al service muchas veces pero me resistía. Se trata de un equipo realmente nuevo!

Modifiqué y desactivé muchas cosas, empezando por programas cargados al inicio, procesos que no tenían por qué correr, etc pero nada funcionó, excepto las dos cosas que realmente cambiaron la ecuación.

Solución #1: Crear una cuenta de usuario “local”

En lugar de tener un usuario vinculado con una cuenta de Microsoft, utilizar una cuenta local.

Primera gran solución! El equipo empezó a funcionar muchísimo mejor. No obstante, la performance, aún no me convencía.

Ya resignado, de que el equipo seguiría siendo lento, decidí hacer ni bien pudiera un upgrade del disco rígido, reemplazándolo por una unidad en estado sólido. Por suerte, antes probé la solución #2.

Solución #2: Cambiar la manera en la que se realizan las actualizaciones

Hace unos días, leyendo uno de los tantos blogs que sigo (leo unas 300 noticias de tecnología por día), me encontré con esta noticia “Windows 10 usa tu ancho de banda para actualizar a otros, cómo evitarlo“.

Resulta que Microsoft para ahorrar en infraestructura para “servir” las actualizaciones a los usuarios desde servidores propios, convierte a cada una de las computadoras con Windows 10 en un seed (semilla) para que otros usuarios puedan descargar las actualizaciones desde la computadora de otros usuarios con Windows 10 (Peer-to-peer) como hacía el ya lengendario Napster y como hacen los programas torrent.

Me sorpredió que Microsoft hiciera algo así y por supuesto, seguí los pasos para desactivar dicha configuración.

Mágia! Automáticamente, la computadora empezó a funcionar más acorde al hardware que tiene. La velocidad se disparó.

Tomando en cuenta que edito video frecuentemente, la idea de hacer un upgrade a una unidad en estado sólido, sigue pendiente, no obstante, las mejoras que logré con esas dos simples soluciones fueron asombrosas y cambiaron por completo mi experiencia de uso de Windows 10.

Ahora si puedo decir que además de bonito, funciona bien.

Qué experiencia tienen ustedes con Windows 10?

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